Si lo dramatiza el cuentacuentos, hay que tener cuidado de no confundir la voz narrativa. Si somos el personaje protagonista de la historia, el cuento debe ser contado en primera persona. Salir disfrazado de uno de los personajes y contar el cuento con la voz del narrador (o sea, otro diferente) causa una terrible confusión. Mucho más si asumimos varios papeles disfrazados de un solo personaje. Si tenemos previsto que algunos niños y niñas nos «ayuden» representando el cuento, debemos tener en consideración algunas cosas:
